El beneficio de las entidades financieras

BOTIN: TODO POR LA BANCA de F. SALGADO, JESUS El objetivo final de cualquier entidad financiera es la obtención de beneficio. Lo que las diferencia es la forma de obtenerlo y a qué lo destinan.

Actualmente existen tres grupos diferenciados entre las grandes entidades financieras:

Las que cotizan directamente en Bolsa. A este grupo pertenecen los Bancos.

Las filiales de éstas que no lo hacen directamente si no a través de los beneficios que aportan a la matriz que suele tener una amplia mayoría de su capital social.

Las que no cotizan en Bolsa. A este grupo pertenecen las Cajas de Ahorro.


Los tres grupos obtienen la mayor parte de sus beneficios por su actividad ordinaria al por menor.

Los grandes Bancos destacan por conseguir beneficios también en actividades al por mayor, es decir, prestan servicios a otras entidades principalmente de operaciones de tesorería y dirección de Ofertas Públicas de Adquisición y Venta.

Ambos suelen tener resultados extraordinarios procedentes de operaciones que nada tienen que ver con su actividad principal.

Todas las entidades destinan la mayor parte de sus beneficios netos a inversiones financieras temporales o permanentes.

La gran diferencia está en como reparten el resto.

Los Bancos lo hacen repartiendo entre sus accionistas un dividendo.

Las Cajas de Ahorro destinando fondos a los proyectos de interés social que decidan realizar.

También los Bancos, generalmente a través de Fundaciones, acometen proyectos de interés social pero éstos van más encaminados a inversiones estratégicas en determinados sectores que les puedan proporcionar un beneficio futuro o una ventaja comparativa respecto a sus competidores.

Una vez comentado cómo obtienen y a qué destinan el beneficio las entidades financieras, es obvio, que tiene que existir una gestión diferenciada entre ellas.

Si al cierre del ejercicio un Banco no obtuviese beneficios suficientes para repartir dividendo, el mercado lo consideraría un hecho grave y causaría alarma social aunque su solvencia no hiciese peligrar los fondos depositados por sus clientes.

Si una Caja de Ahorros no consiguiese ganancias suficientes para acometer obras sociales, no sería considerado de la misma forma.

Por el contrario, al estar su capital representado por acciones, los Bancos pueden realizar una gestión del negocio diferenciada respecto a las Cajas de Ahorro a la hora de acometer nuevos proyectos de expansión.

Ejemplo de ello, es la decisión de Banco Santander de vender(1) todos sus inmuebles, ampliar capital(2) y emitir deuda convertible(3) para obtener fondos que le permitan la adquisición de parte de ABN Amro.


(1) Se trata de un lease back. El Banco vende sus inmuebles y los conserva en alquiler durante un tiempo determinado a cuya finalización vuelven a obtenerlos.
(2) Produce un efecto dilución. Si existen más acciones en circulación cada una de ellas tiene menos valor. La manera de compensarlo es la obtención de mayor beneficio.
(3) Bonos u obligaciones que en un determinado momento se convierten en acciones del Banco.

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